Estudios internacionales sobre el tratamiento de las dificultades lectoras
Hasta el momento no existen estudios validados que reporten que una metodología o un período de duración de un tratamiento sean mejor que otros. Sin embargo, estudios realizados en la lengua inglesa muestran que la recuperación de niños disléxicos disminuye con la edad de detección. Encuestas realizadas en cuanto a la edad de detección reflejaron que cuando el diagnóstico de la dislexia era hecho en los dos primeros grados, cerca de un 82% de los estudiantes podía alcanzar un alto nivel de compensación respecto de sus pares, mientras que tan sólo un 46% de las dificultades lectoras identificadas en tercer grado eran remediadas y sólo un 10 % a un 15% de aquellas observadas desde 5° a 7° grado se veían beneficiados por el tratamiento (Forman et.al., 1997).
Diversos autores que han investigado las posibilidades de recuperación de los déficits disléxicos, muestran que si bien en la lectura de palabras y textos de vocabulario frecuente se observa una gran compensación, es más dificultosa la recuperación o compensación de las habilidades involucradas en la lectura de pseudopalabras o de palabras desconocidas, así como en la fluidez lectora. En pocas palabras, la lectura correcta (sin errores) puede mejorarse ampliamente, y en menor medida la lectura de pseudopalabras, mientras que la fluidez lectora de pseudopalabras y palabras complejas permanece comprometida.
Posibilidad de compensación de las dificultades lectoras con el jel según el momento de detección
Siguiendo los estudios realizados en el habla inglesa en la eficacia de los tratamientos según la edad de detección (Forman et. al. 1997), se evaluó el nivel de eficacia del jel a través de un paralelo del tiempo de duración del tratamiento según fue el momento de realizada la detección.
Los niños detectados entre el primer a tercer grado y trabajados con este programa, lograron un amplio nivel de compensación en períodos semejantes o inferiores a los 2 años. En los casos detectados en 4° grado y posteriores, luego de la aplicación sistemática de este programa, se observaron progresos sorprendentes en la correcta decodificación (sin errores), en el manejo de un vocabulario frecuente y lectura de palabras complejas, así como el afianzamiento de estrategias de comprensión lectora.
Los niveles de fluidez lectora alcanzados se encuentran asociados a la edad de detección. Con una detección tardía, se observa una mayor dificultad para la recuperación de habilidades de fluidez lectora, tal como describen estudios en el habla inglesa (Ehri, 1997).
Si bien el tiempo o velocidad de lectura puede acelerarse (en los casos tratados logran hasta un promedio de 100 a 120 palabras por minuto en la lectura de textos), el nivel obtenido permanece descendido comparado con lectores de la misma edad cronológica (un lector normal lee de 150 a 250 palabras por minuto en textos que requieren de lectura expresiva-comprensiva).